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10/23/2003
El senador Sam Zamarripa criticó el pasado 16 de octubre durante el desayuno mensual organizado por la Cámara de Negocios México-Americana las posturas de algunos legisladores y grupos anti inmigrantes que no están de acuerdo con otorgar licencias de conducir a los indocumentados.
“Vivimos un nivel de conformidad. No queremos darles a los indocumentados absolutamente nada, pero al mismo tiempo no queremos que se vayan”, aseveró Zamarripa en donde fungió como orador principal durante la inauguración de The Mansion Hall, en Plaza del Sol.
“Cuando las autoridades dicen que es un tema de seguridad nacional, significa que no van a hacer nada al respecto”, añadió Zamarripa.
El congresista hizo un llamado a la comunidad empresarial para que apoye las futuras legislaciones que se pretenden presentar en la próxima sesión legislativa de Georgia en enero del 2004. “La licencia de conducir no es más que un permiso para manejar un vehículo, y presentar el examen correspondiente es una medida de seguridad”, apuntó Zamarripa.
Además, dijo que la economía de este estado depende de los miles de inmigrantes indocumentados y que esa tendencia no cambiará en el futuro, a pesar de las creencia de que todos los inmigrantes son un riesgo para la sociedad luego de los actos terroristas del 11 de septiembre del 2001.
“El futuro de Estados Unidos tiene ‘sangre’ latina y no tenemos porque aislarnos. Hasta ahora no he visto ni un taco o burrito bomba,” bromeó Zamarripa. Insisitió también en la apertura de mercados como factor principal para el crecimiento económico del estado y el país.
“Somos parte de la economía, de la democracia, más no una amenaza. Queremos dignidad y respeto”, sentenció.
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