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11/08/2003
El miedo a pedir ayuda y la barrera del idioma pueden ser malos consejeros en situaciones peligrosas como incendios, robos y otras tragedias o crímenes. Por eso los departamentos de policía de varios estados del país han implementado medidas para mejorar la comunicación con la comunidad latina.
Georgia es uno de los estados donde estas entidades han contratado personal bilingüe y creado programas de traducción simultánea.
En septiembre pasado, la Oficina Federal del Censo informó que del 2000 al 2002 la población hispana creció más en Georgia que en cualquier otro estado de la nación. Si revisamos los datos oficiales del 2000, los hispanos suman 500 mil, pero varias entidades académicas calculan que debe haber alrededor de un millón de latinos.
Específicamente, en Gwinnett, el condado con más latinos (13 por ciento de la población total), el departamento de policía creó hace dos años el Programa de Intérpretes Voluntarios (VIP, por sus siglas en inglés), cuyo objetivo es servir a la comunidad y facilitar el trabajo de la policía.
Concebido por Danny Porter, Fiscal del Distrito de Gwinnett, el servicio consiste en entrenar voluntarios que deseen servir como intérpretes en las divisiones del 911, bomberos, oficinas o patrulleros. Entre los voluntarios hay personas que hablan francés, alemán, chino y otros, pero, el idioma más utilizado es el español.
EXPERIENCIA
El mexicano Víctor Báez lleva dos años en el VIP, que actualmente cuenta con 43 miembros. Los ojos de Báez han visto casos de violencia doméstica, conductores embriagados y asaltos a domicilios. Sus palabras han servido para explicar a las víctimas o culpables lo que dicen las autoridades.
“La policía tiene la intención de ayudar a los hispanos. Es impresionante cuánto puede afectar la barrera del idioma en cualquier situación”, opina Báez.
Aunque el oficial Dan Lorens, del departamento de policía de Gwinnett, considera que una persona que ha decidido residir en Estados Unidos debe hablar inglés, también cree que el servicio que presta su agencia es vital.
“Cualquier individuo tiene que aprender el idioma, sino se crea un vacío entre las diferentes culturas que conviven en la ciudad. Pero la realidad es que a pesar de que el inglés es el primer idioma del país, eso no significa que todos lo hablen”, manifiesta Lorens, quien lleva 10 años en este departamento.
Sus años de experiencia le han mostrado que en la actualidad la policía tiene más puentes construidos que le unen con la comunidad hispana. “El contacto con la cultura latina se ha incrementado bastante. Actualmente, además del VIP, contamos con folletos y material informativo impreso en inglés y español; y tenemos 12 oficiales de países como México, Colombia y Puerto Rico, entre otros”, sostiene Lorens.
OTROS EJEMPLOS
Asimismo, la ciudad de Chamblee, que cuenta con gran cantidad de hispanos, hizo evidente la necesidad de personal que hable español. Actualmente, cuenta con cuatro oficiales bilingües entre sus filas.
En DeKalb, el segundo condado con más latinos en el estado, se han visto urgidos de contratar personas que hablen ambos idiomas, como el investigador hispano José Rodríguez.
“Seguimos buscando personas bilingües, pero es muy difícil encontrarlas”, comenta Rodríguez. También, para mejorar las relaciones con los hispanos, ese condado cuenta con Frank Figueroa, el primer director del Departamento de Enlace de Asuntos Latinoamericanos. Entre las metas de este oficial, están enseñar español a los policías del condado y lograr que los latinos dejen el miedo a un lado y reporten los crímenes sin demora. A Figueroa le gustaría que crearan su mismo cargo en otros condados.
“Quisiera que los demás tomaran la misma iniciativa. Tengo muchas ideas, entre ellas contratar operadores que hablen español para el 911. Ciudadanos mayores de 21 años que sean ágiles digitando, serían perfectos para esta posición; esto ayudaría a que muchos pierdan el miedo de llamar”, afirma Figueroa.
Venir de otro país y adaptarse a una nueva cultura no es fácil, por lo que este agente quiere pedir la colaboración de la comunidad con el fin de enseñar las diferentes normas legales de Estados Unidos.
“No me interesa el estado legal, sólo si se cometen crímenes. Pero si son víctimas de un crimen, quiero saberlo. Conseguir que la gente denuncie es un proceso largo. Se requiere el apoyo de consulados, medios de comunicación y demás organismos que ayuden a unificar la sociedad”, sostiene Figueroa.
Por otra parte, la Oficina del Alguacil del Condado de Fulton ya cuenta con personal bilingüe. Por ejemplo, en la cárcel, una de sus divisiones más importantes, tanto oficiales como traductores aclaran las dudas de los reos hispanos. Así lo explica Clarence Huber, oficial de información pública.
“Debido al incremento de la población hispana, el número de latinos en el centro de detención también ha aumentado. Además de tener oficiales que hablan los dos idiomas, en el Fulton County Public Safety Training Center, se dictan clases de español”, afirma Huber.
Según el vocero, una de las preocupaciones de la alguacil Jacquelyn Barret es encontrar la mejor forma de ayudar a los latinos.
“La comunidad tiene miedo, no confía en nosotros ni nos da información. Queremos establecer un contacto con los latinos y pedirles que si saben de cualquier actividad criminal no duden en llamar al 911”, dice Huber.
Asimismo, el departamento de policía de Atlanta está dispuesto a reunirse con los latinos y conocer sus necesidades específicas, según Marion Lee, oficial de información pública de esa entidad.
“No tenemos un programa especial para la comunidad hispana, simplemente le prestamos los mismos servicios que a los afro americanos y estadounidenses. Si se presentan problemas con el idioma, solicitamos la ayuda de una unidad de intérpretes voluntarios. Pero, podemos reunirnos con los hispanos para saber qué necesitan y así intentar ayudarles”, declara Lee.
UNA SEÑAL
Otra noticia positiva es que la comunidad hispana empieza a interesarse por los servicios y reglamentos de los departamentos de policía.
“El año pasado, varios hispanos que habían tomado ‘unas copas de más’ chocaron contra un árbol y a pesar de la intoxicación, llevaban puesto el cinturón de seguridad. Eso indica que están recibiendo nuestra información y es reconfortante. Hablar el mismo idioma que otra persona hace que se sienta cómoda y en confianza”, concluye Lorens.
El hecho de que las agencias del gobierno busquen contratar personal bilingüe, prueba su deseo genuino de acercarse y servir a todos los miembros de la sociedad bajo la consigna de “libertad y justicia para todos”.
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