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10/16/2004
No solo los hispanos salieron a las calles el pasado martes en la ciudad de Doraville (Georgia), sino que también afroamericanos y estadounidenses se unieron a sus pasos durante la manifestación organizada por la Coordinadora de Líderes Comunitarios de Atlanta, que tenía entre otros objetivos solicitar las licencias de conducir para indocumentados.
La manifestación que partió de la iglesia Misión Católica, ubicada en la New Peachtree Road alrededor de las 5:30 p.m., contó con más de mil personas que sosteniendo carteles y pancartas se dirigieron hasta la Buford Highway donde finalizó la protesta.
Además de su apoyo al otorgamiento de las licencias de conducir para indocumentados, los manifestantes expresaban a viva voz su rechazo a la persecución policial por diferencias raciales y al Clear Act, el proyecto de ley que de ser aprobado permitiría a los oficiales de policía actuar como agentes de inmigración e indagar a las personas solo por sus rasgos raciales.
También se mostró el respaldo al Dream Act, proyecto de ley que beneficiaría a estudiantes hispanos que por no tener residencia legal no pueden ingresar a una universidad.
Niños, jóvenes y ancianos, de varios países de habla hispana, gritaban: “Ya basta de racismo, queremos licencias”, “No más deportaciones”, mientras se encaminaban hacia el City Hall de Doraville.
De nuevo los grupos anti - inmigrantes acompañaron a los manifestantes en todo momento, e incluso se escucharon las provocaciones de D. A. King, líder de la agrupación The American Foundation Resistence, (TAR, por sus siglas en inglés) quien portaba un cartel con la licencia de conducir de uno de los terroristas del atentado del 11 de septiembre a las Torres Gemelas en Nueva York.
“Terroristas, criminales, viva la migra”, gritaba King, segundos antes de que se le acercara un grupo de manifestantes hispanos y estadounidenses que se mostraron ofendidos por la actitud del activista.
En la marcha también participaron políticos, tales como los senadores demócratas Sam Zamarripa y Vincent Fort, quien se ha destacado en los últimos meses por su gran apoyo a la comunidad latina.
Al interrogante de Fort: “¿Dicen que ustedes son unos vividores, es cierto eso?”. Los manifestantes respondían: “No”. El senador agregaba: “No, yo sé que eso no es cierto, ustedes son gente trabajadora que tiene muchos derechos”.
Por su parte, Zamarripa reconoció el valor de quienes marchaban, también les aseguró que no les garantizaba las licencias, pero que sí les prometía que haría hasta lo imposible porque reconsideraran sus propuestas.
“Hermanos y hermanas, desgraciadamente yo no les puedo otorgar las licencias, lo he intentado por muchos años. Pero mi lucha será llevar a los niveles más altos sus necesidades, haré lo que pueda para ser escuchado, Dios está de nuestro lado”, dijo Zamarripa al finalizar la marcha.
Asimismo, John King, jefe del Departamento de policía de Doraville, expresó su opinión sobre la petición de los protestantes.
“Estoy de acuerdo con que se les otorgue las licencias de conducir, eso sería mejor para nosotros como policías, y creo que no debe tener nada que ver con la situación legal de una persona, pues es solamente para conducir”, dijo King.
Según el oficial, el documento permitiría obtener el seguro automovilístico que requiere la ley y así, se beneficiaría a toda la comunidad. “Sería bueno para todos, habría menos problemas en las calles”, agregó King.
Sandra Ramírez, una de las participantes de la protesta acudió a la marcha en compañía de su pequeño de seis años. Ramírez aseguró que con esta marcha no espera obtener las licencias de un día para otro, pero que si está segura de que tarde o temprano serán escuchados.
Igualmente, Mario Argueta, presidente de la Unión Salvadoreña en Georgia (UNISAL) y algunos de sus miembros, se hicieron presentes en el evento. “Los salvadoreños tenemos muchos beneficios en este país, pero es necesario que nos solidaricemos con nuestra raza, para lograr el bien común. Si a ellos les otorgan licencias, ya no tendrían que huir de las autoridades en caso de accidente”, aseveró Argueta.
LOS RESULTADOS
A pesar de que el pasado 20 de septiembre en la reunión del Concejo de Doraville autoridades como Ray Jenkins, el alcalde de esa ciudad querían cobrar 2 mil dólares para brindar seguridad policial durante la marcha del 12 de octubre, cuatro días después la coordinadora fue informada de que podía contar con la protección de la policía sin costo alguno.
Finalmente, la marcha estuvo resguardada por los policías e incluso contó con seguridad aérea.
La manifestación pacífica del martes pasado, es la segunda organizada por la coordinadora, la primera se celebró el 29 de septiembre del 2003.
Sin embargo, el 16 de septiembre pasado la organización “Estamos Unidos”, llevó a cabo otra protesta frente al Capitolio de Atlanta, para pedir las licencias de conducir para indocumentados.
Después de la protesta del año pasado según Nichols, no se han obtenido los resultados esperados en cuanto al otorgamiento del documento, pero sí en otros aspectos.
“El mejor resultado que obtuvimos es que logramos establecer coaliciones, hay muchos grupos y sectores que se han aliado en pro de nuestra lucha. Existen varias organizaciones que nos apoyan para defender nuestros derechos pues ellos son ciudadanos”, concluyó Nichols.
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