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10/27/2006
A 90 días de haber dejado la presidencia del Perú (2001-2006), el ex mandatario y economista Alejandro Toledo Manrique, expuso en Atlanta su punto de vista sobre la “Pobreza y el futuro de la democracia en Latinoamérica”, el pasado 18 de octubre en la Universidad Georgia State.
En la ponencia, que fue organizada por Latinos Moving Forward de la misma casa de estudios, Toledo afirmó que los gobiernos actuales de América Latina, deben enfocarse más en mejorar los sistemas de nutrición, salud y educación.
“El crecimiento económico es indispensable en un país latinoamericano. No es necesario invertir en armamentos, debemos respaldar los programas de alimentación, salud y educación. Primero debemos llenar los estómagos vacíos de los niños para que mejoren su rendimiento académico en las escuelas, también tenemos que mejorar el sistema de atención en los hospitales y el programa educativo de nuestros países”, aseveró.
Al respecto indicó que el modelo económico seguido por el presidente brasileño Luiz Inácio Lula Da Silva fue satisfactorio porque priorizó en combatir la desnutrición.
También destacó el trabajo del actual presidente de Colombia Álvaro Uribe, quien al igual que él (Toledo) impulsó el Tratado de Libre Comercio (TLC).
Respecto a la actitud en contra de Estados Unidos, del actual mandatario de Venezuela Hugo Chávez, señaló que él alguna vez le había sugerido que se mantenga al margen de lo que otros presidentes latinos hacen en su entorno.
“Le he dicho a Chávez que gobierne Venezuela y deje que cada presidente se encargue de su país”, comentó.
DESCENTRALIZACIÓN UN MAL ENDÉMICO
Toledo resaltó que en Latinoamérica perseguir la descentralización es pretender un sueño imposible.
“Mientras exista auge y potencial económico en el gobierno central que siempre se enfoca en las capitales de los países de Latinoamérica, la centralización siempre va a existir, es inútil que impulsemos la inyección de dinero. La descentralización es un mal endémico, es una carretera sin retorno”, enfatizó.
NO A LA REELECCIÓN
Al cuestionársele sobre su intención de volver al sillón presidencial, Toledo expresó que por el momento es muy prematuro pensarlo, y que aunque esa hubiera sido su intención, la ley electoral se lo impedía.
“Me hubiese postulado a la reelección pero la Constitución no me lo permitía. Cuando Fujimori (su antecesor), estuvo en el mandato cambió la redacción a su favor para resultar reelecto; antes de salir del gobierno, la volvió a cambiar, de tal forma que yo no pudiese aspirar a gobernar por dos periodos consecutivos”, destacó.
Respecto a la elección del actual presidente peruano Alan García Pérez dijo enfáticamente “fue elegido democráticamente y no voy a cometer el error de comentar algo al respecto”.
Sin embargo su esposa y ex primera dama del Perú, Eliane Karp, indicó que ella y Toledo han decidido radicarse en la ciudad de Stanford (California) y que no piensan regresar al Perú hasta que concluya el mandato de García (2006-2011).
SOBRE LOS PERUANOS EN EL EXTERIOR
Tras su intervención Atlanta Latino cuestionó su postura frente al notable incremento del movimiento migratorio de los peruanos y de la partida de profesionales en los últimos cinco años.
Toledo contestó que durante su mandato, creó un programa para que el peruano que radica en el exterior, decida regresar e invertir sus ahorros en desarrollar una pequeña empresa en Perú.
“Sé lo que atraviesa una persona indocumentada. Sobrevivir en este país es muy difícil, es más difícil que se abran puertas, pero no debe descartar la posibilidad de volver a surgir en su patria”, advirtió.
Al final, el ex presidente peruano, destacó que mientras su esposa dicte clases de Antropología en la Universidad de Stanford, él se dedicará a escribir su próximo libro.
SU GOBIERNO
Se considera que el mayor reconocimiento al trabajo del gobierno de Toledo, radica en que canalizó la inversión privada a la atención de programas de bien social. Se han reconocido como logros fundamentales el desarrollo de programas como Mi Vivienda, del Proyecto del Gas de Camisea, el inicio de la carretera transoceánica, la firma del TLC, el fomento del turismo y las exportaciones.
Sin embargo, sus detractores opinan que su gobierno fue deficiente, sobre todo porque nunca solucionó el problema del desempleo a gran escala, la delincuencia, los innumerables casos de violación a los derechos humanos que hasta la fecha no son resueltos y los incontables casos de corrupción que han surgido durante su mandato.
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