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Unos 1.400 reos de origen hispano se encuentran en el Centro de Detenciones de Stewart esperando su deportación. (Fotos: Mario Guevara/AL) |
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Guillermo Antonio Carpio, de 70 años, perdió su green card por intentar obstaculizar una investigación. |
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A principios de enero del 2007, José Daniel Flores Umaña narra que mientras manejaba su automóvil sobre la Indian Trail en Norcross, junto a su hijo, Daniel Antonio de 19 años, cometió una infracción de tránsito y fue parado por un policía de Gwinnett.
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Presos de inmigración organizan huelga
Por Mario Guevara
mguevara@atlantalatino.com
03/22/2007
Al menos durante dos días se negaron a comer, más de mil prisioneros del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) recluidos en la cárcel del condado de Stewart, según reportaron algunos de ellos al cónsul general de El Salvador en Georgia, Asdrúbal Aguilar.
Para indagar sobre las denuncias de los reos, personal del consulado se trasladó al Centro de Detenciones de Stewart (al sur de Atlanta). Al final, después de conversar con más de 40 hombres oriundos de su país, el funcionario desmintió algunas declaraciones, pero destacó encontrar anomalías al interior del presidio.
“Un día recibimos hasta 600 llamadas de presos informándonos que se abstenían de comer y quemaban colchones para protestar por la supuesta alimentación inadecuada y maltrato que reciben. Pero al visitarlos descubrimos que exageraban, hicieron huelga de hambre, mas no otros desórdenes que nos habían notificado”, afirmó Aguilar.
Sin embargo, hubo un caso que reconoció el cónsul, el de Oscar Armando Castañeda López, quien presuntamente fue golpeado por agentes de la Corporación de Correccionales de Estados Unidos (CCA), después de que este agrediera a uno de ellos, porque quería obligarle a comer. A raíz del incidente, López fue castigado con 45 días en una celda de aislamiento que denominan “El hueco”.
Desde la huelga las autoridades de la cárcel decidieron enviar a otro presidio a las mujeres detenidas. Actualmente, las reclusas se encuentran en el Centro de Detención del condado de Etowah, en Alabama.
ENFERMOS SIN TRATAMIENTO
Un caso muy peculiar, es el de Guillermo Antonio Carpio, de 70 años, a quien la agencia migratoria le canceló su residencia permanente por haber interferido en una investigación. Antonio Carpio padece de parkinson, diabetes, y según él, también está infectado con VIH o SIDA.
Él emigró a EE. UU. en 1977 y se hizo residente en 1986 con la amnistía que otorgó el entonces presidente Ronald Reagan. Sin embargo, el 15 de mayo del 2001, cometió un error, para que las autoridades no supieran de su adicción a las drogas, contaminó a propósito la prueba de orina pretendiendo engañarles.
Al descubrir el hecho, un juez lo condenó a cinco años de prisión y le revocó su green card. Tras cumplir su condena, fue puesto en manos de Inmigración para ser deportado.
El cónsul Aguilar, no corroboró la versión de Antonio Carpio sobre su estado de salud, ya que el agente de deportación que tiene el caso, le manifestó que ese tipo de padecimientos se maneja de manera confidencial y jamás aparecen en los expedientes de un prisionero.
Antonio Carpio fue uno de los que más quejas interpuso ante su representante consular. Denunció que cuando tiene algún dolor, tardan entre dos y cuatro días en atenderlo, asimismo dijo que pese a sus enfermedades, es tratado como cualquier reo y, la alimentación que le brindan es inapropiada. Aguilar se comprometió a investigar esa situación y a conseguirle -si es el caso- asistencia médica debida o deportación en el menor tiempo posible.
También Carlos Antonio Alfaro, denunció que a pesar de que sus carceleros saben que periódicamente sufre de ataques de esquizofrenia nunca es atendido.
“Fui operado del corazón a los tres años, y desde entonces quedé con ese padecimiento. Siempre he estado bajo control de medicamentos, hasta que caí preso por eso mi situación ha empeorado”, manifestó Alfaro.
El Centro de Detenciones de Stewart, es un reclusorio de mediana seguridad ubicado en la ciudad de Lumpkin (al sur de Atlanta). A esta cárcel son remitidos los inmigrantes presos de diversos estados.
PIERDE A SU HIJO
José Saúl Hernández Argueta también sufre consecuencias de redadas del ICE. Él perdió hace tres semanas a su único hijo, de ocho años, quien padecía de asma.
Hernández Argueta y su esposa fueron arrestados por Inmigración el 27 de octubre del 2006 en Houston (Texas) en un operativo que la agencia llevó a cabo contra una compañía empacadora de carne.
Su hijo, que se encontraba en la escuela cuando ocurrió el arresto, quedó bajo el cuidado de sus tíos, quienes no estaban familiarizados con la enfermedad, por consiguiente no pudieron darle el trato adecuado.
Recientemente, el niño comenzó a sufrir complicaciones, su sistema respiratorio dejó de funcionar y perdió la vida. Así lo describió Hernández Argueta a Aguilar.
“Actualmente mi esposa está en una cárcel de Inmigración de Texas, y yo no estoy ni enterado si ella sabrá lo de nuestro hijo. Inmigración captura gente trabajadora y separa familias, y en mi caso sus estrategias ilegales causaron una profunda tragedia”, aseguró.
DE NORCROSS A LA CÁRCEL
A principios de enero del 2007, José Daniel Flores Umaña narra que mientras manejaba su automóvil sobre la Indian Trail en Norcross, junto a su hijo, Daniel Antonio de 19 años, cometió una infracción de tránsito y fue parado por un policía de Gwinnett.
Él acepta que no pago unas multas que anteriormente le habían impuesto en el mismo condado, razón por la que fue arrestado.
Recuerda que como no habla inglés, su hijo trató de servirle como traductor, pero que cuando el oficial le pidió una identificación, él no portaba ninguna y también fue detenido. Hoy, más de dos meses después ambos se hayan recluidos en la cárcel de Stewart a la espera de ser deportados a su país de origen.
El Centro de Detenciones de Stewart, es un reclusorio de mediana seguridad ubicado en la ciudad de Lumpkin (al sur de Atlanta). A esta cárcel son remitidos los inmigrantes presos de diversos estados.
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